Pago de los Capellanes Roble es la puerta de entrada a una de las casas más reputadas de la Ribera del Duero: la bodega familiar de la familia Rodero-Villa, fundada en 1996 en Pedrosa de Duero (Burgos). En apenas una generación se ha ganado un prestigio enorme por la calidad constante de sus tintos de viñedo propio — su Roble está considerado por muchos el mejor de su categoría en toda la denominación.
Se elabora con Tinta Fina (Tempranillo) 100% de los viñedos que rodean la bodega en Pedrosa de Duero. Tras la fermentación en depósito, realiza una crianza breve de unos 5 meses —150 días exactos— en barricas de roble francés, la justa para redondear el vino sin robarle la viveza y el nervio de un gran joven.
De color cereza picota, limpio y brillante. En nariz ofrece intensos aromas florales y de frutos rojos del bosque, fundidos con notas lácteas y de vainilla de su paso por madera. En boca es amplio, elegante, persistente y aterciopelado, sin perder la frescura de los grandes jóvenes de la Ribera. Lechazo, morcilla de Burgos o unas chuletillas a la brasa: no falla nunca.




