Alfonso es el oloroso seco de González Byass, la casa jerezana de Tío Pepe fundada en 1835 por Manuel María González y su socio inglés Robert Blake Byass. Debe su nombre al rey Alfonso XIII, y es la otra cara del jerez: la crianza oxidativa, sin flor, a pecho descubierto contra el tiempo.
Es un Palomino Fino 100% fortificado a 18% vol. para crianza oxidativa —sin velo de flor— que envejece un mínimo de 8 años en botas de roble americano por el sistema de criaderas y solera.
De color ámbar dorado con reflejos de oro viejo. En nariz es intenso, cálido y redondo: frutos secos —nuez, avellana—, balsámicos de madera noble y recuerdos de hojarasca. En boca es seco, sabroso y con cuerpo, complejo por vía retronasal y de larga persistencia. El jerez de la cocina de guiso y la caza — y un secreto de cocineros para las salsas.




