La Guita es el emblema de Hijos de Rainera Pérez Marín, casa fundada en 1852 en Sanlúcar de Barrameda e integrada hoy en el Grupo Estévez. Su nombre es puro casticismo gaditano: alude a la «guita» o cuerda con la que antaño se ataban las botellas, y al dicho de cobrar al contado — «con la guita en la mano». Pocas botellas son tan reconocibles en las barras de media Andalucía.
Se elabora con Palomino Fino de pagos de albariza como Miraflores, los mejores suelos blancos de Sanlúcar. Su crianza es biológica, bajo velo de flor, en botas de roble americano por el sistema de criaderas y solera durante unos 4-5 años, favorecida por la humedad y la brisa marina de las bodegas sanluqueñas — ese microclima único que hace que la manzanilla solo pueda ser de Sanlúcar.
De color amarillo pajizo pálido, limpia y brillante. En nariz es punzante y fina: flor, camomila, almendra salada y brisa marina con toques de manzana. En boca es seca, ligera y fresquísima, con acidez viva, marcado carácter salino y almendrado y un final largo, ligeramente amargo, que pide otro sorbo. Muy fría, con langostinos de Sanlúcar o tortillitas de camarones: el aperitivo perfecto existe.




