Garnacha Olvidada de Aragón es uno de los vinos más emotivos y singulares del panorama aragonés, nacido de un proyecto personal tan apasionado como necesario: el de Raúl Acha, Director Técnico del grupo Vintae y defensor incondicional de la Garnacha, una variedad que durante décadas fue injustamente denostada y relegada por su complicada viticultura. Acha emprendió un viaje por los territorios del Valle del Ebro donde la Garnacha siempre ha dado resultados extraordinarios, y en esas tierras surgió la colección Garnachas de España, de la que este vino es uno de sus pilares: tres adjetivos —Salvaje, Olvidada y Fosca— para tres expresiones únicas de la misma uva en paisajes distintos.
La Olvidada nace en el corazón de la Denominación de Origen Calatayud, en el valle del Ribota, donde un viñedo en vaso plantado en 1940 sobre suelos arcillo-ferrosos con cantos rodados, a 850 metros de altitud y con orientación al este, produce uvas de Garnacha de rendimiento extraordinariamente bajo y una concentración de materia prima excepcional. La vendimia es completamente manual. La fermentación se realiza en depósitos de hormigón de 15.000 kilos a temperatura controlada, con una larga maceración de 17 días para extraer toda la esencia de estas viejas cepas. Después, 10 meses en barricas de roble francés de distintos usos donde el vino adquiere su complejidad y elegancia sin perder el alma varietal.
A la vista es de color cereza profundo con brillantes reflejos violáceos. En nariz es seductor y complejo, con aromas torrefactos, cacao, frutas del bosque y un fondo mineral y especiado que refleja su terroir único. En boca es pleno y sabroso, con taninos amables y maduros que revelan el bajo rendimiento de este viejo viñedo, y un final largo y muy persistente. Un vino que rescata del olvido décadas de historia vitícola aragonesa.




