Drambuie es un licor escocés con una de las historias más románticas y apasionantes del mundo de los destilados. Su origen se remonta a 1745, cuando el Príncipe Carlos Eduardo Estuardo —conocido como Bonnie Prince Charlie— fue derrotado en la batalla de Culloden y huyó a través de las Highlands escocesas perseguido por las tropas inglesas. En agradecimiento a la familia MacKinnon por protegerle y ayudarle en su huida, el príncipe les entregó la receta de su licor personal, un elixir de whisky escocés, miel de las Highlands, hierbas aromáticas y especias que los MacKinnon guardarían celosamente durante generaciones. La primera venta comercial de Drambuie no se produjo hasta 1906, en un hotel de Edimburgo.
Su nombre proviene del gaélico escocés An Dram Buidheach, que significa literalmente «la bebida que satisface», y pocas definiciones podrían ser más acertadas. Se elabora a partir de una base de whisky escocés de malta envejecido, que se combina con miel auténtica de las Highlands, hierbas alpinas y especias en proporciones que siguen siendo secreto de la familia. El resultado es un licor de carácter único que difícilmente puede compararse con nada más en el mercado.
A la vista presenta un color ámbar dorado cálido y brillante. En nariz es envolvente y seductor, con miel, vainilla, especias dulces, flores silvestres y ese inconfundible fondo ahumado del whisky escocés. En boca es suave, dulce y muy equilibrado, con una complejidad especiada que lo diferencia de cualquier otro licor, y un final largo, cálido y reconfortante.




