Gruñón lo elabora Locos por el Vino, el proyecto de los enólogos aragoneses Miguel Sanmartín y Sergio Chueca en colaboración con el prestigioso enólogo australiano Chris Ringland, en la D.O. Campo de Borja, al pie del Moncayo. Un vino con nombre y etiqueta gamberros y una elaboración muy seria detrás.
Es un ensamblaje al 50% de Garnacha de laderas del Moncayo sobre suelos de arcilla y pizarra y Syrah de las terrazas pedregosas del valle del Huecha, vinificadas por separado: la Garnacha con maceración prefermentativa en frío y fermentación a 25-30 ºC, la Syrah más lenta a 20-22 ºC. Reposa 12 meses en depósito de acero inoxidable, conservando toda la fruta, y sale con 15,5% vol.
De color púrpura intenso, de capa alta. En nariz, gran intensidad: fruta negra madura, moras, ciruelas pasas, regaliz negro y abundantes especias. En boca es potente y carnoso, con tanino dulce, cremoso y redondo, y un final largo y sedoso. Un garnachón moderno para carnes y brasas sin miedo.




